POSTRES Y PANES

Tarta de fresa y queso

 

Esta tarta forma parte de un proyecto que verá la luz a finales de año, pero me ha parecido ideal hacerosla para celebrar el Día nacional del celiaco aquí en España.

Es una tarta que a priori es super fácil, hay que seguir los pasos concienzudamente y disfrutar del proceso. La base es simple: Un bizcocho genovés muy esponjoso que va a mantener la textura durante un par de días sin necesidad de ponerle la crema de queso y fresas antes, por lo que podéis tenerlo horneado con bastante antelación. Espero que os guste y la disfrutéis.

👇🏼Atención a la receta que no tiene desperdicio.👇🏼

INGREDIENTES

  • Ingredientes:

    Almendras laminadas para decorar

    • Para el bizcocho:

    6 huevos

    180 g de azúcar

    120 g de harina de arroz

    40 g de harina trigo sarraceno

    1 cucharada de almidón de maíz

    1 vaina de vainilla

    • Para el relleno:

    Una docena de fresas sin pedúnculo y cortadas a la mitad

    325 ml de nata

    200 g de queso crema (o mascarpone) a temperatura ambiente

    2 láminas de gelatina

    60 g de azúcar

PREPARACIÓN

  1. Separamos las yemas de las claras. Montamos las yemas por un lado con 80 g de azúcar y la vainilla. También hacemos un merengue con las claras y los 100 g restantes. Añadimos las harinas tamizadas a las yemas con movimientos envolventes y después de incorporarlas haremos lo mismo con las claras.

  2. Vertemos la masa en un molde engrasado y enharinado ligeramente y horneamos a 190ºC durante 30 minutos o hasta que al pinchar la masa en el centro no salga masa cruda.

  3. Tras sacar el bizcocho del horno y dejarlo enfriar, preparamos el relleno. Para ello hidratamos en agua helada las láminas de gelatina y las fundimos en 125 ml de nata que calentamos en un cazo pequeño. Cuando se haya templado la añadimos al queso de untar, integramos bien y reservamos. Montamos el resto de la nata con 40 g de azúcar sin que llegue a quedar muy dura; con que esté semimontada es suficiente. Para terminar, cortamos una docena de fresas en trozos no muy grandes y con movimientos envolventes las incorporamos al queso de untar junto con la nata con cuidado de no trabajar mucho la mezcla.

  4. Empezamos a montar la tarta cortando el bizcocho a la mitad, le ponemos una capa de relleno, volvemos a poner la otra mitad del bizcocho y rematamos la parte superior con más crema de fresas y queso. Refrigeramos la tarta durante al menos dos horas. Antes de servirlo podemos decorarlo cubriendo los laterales con queso de untar aligerado con un poco de nata y unas almendras laminadas como en la foto o de una forma más sencilla cortando unas fresas y rociándola por encima con chocolate fundido o un poco de azúcar glas.

Trucos y consejos.

  • A la hora de hacer el merengue, procurad que las claras están a temperatura ambiente y que no tengan ni rastro de yema. Si no es así no montarán bien y las claras se quedarán muy fojitas.
  • Con la nata pasa lo contrario. Tiene que estar bien fría para que al semimontarlas lo hagan rápido y cojan consistencia en seguida; es una forma de ganar tiempo.
  • A la hora de montar la tarta, podemos meter el bizcocho en la nevera durante media hora una vez su temperatura sea la que tengamos en el ambiente.

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