POSTRES Y PANES

PANECILLOS INTEGRALES DE ARÁNDANOS E HINOJO

Esta receta es una actualización de los panecillos de siempre, con los arándanos rojos y las semillas de hinojo que hacen de esta receta muy especial.

Es de las primeras que hice cuando empecé a hacer pan en casa y os aseguro que todo el que los prueba queda encantado. Especialmente los niños, por ese sabor dulzón y la ternura que aporta la humedad de los arándanos.

INGREDIENTES

110 g de harina de arroz

110 g de harina de avena

290 g de agua

8 g de psyllium

10 g de lino molido

50 g de Masa Madre natural o 0,5 g de levadura de panadería seca

7 g de sal

1 puñado de arándanos rojos hidratados en agua hirviendo

1 cucharilla de semillas de hinojo

PREPARACIÓN

  1. En primer lugar pondremos a hidratar los arándanos con agua hirviendo hasta que estén cubiertos. Los dejaremos reposar mientras empezamos a preparar la masa. Para ello pesaremos el agua y la masa madre en un cuenco amplio para disolverla con unas varillas. Añadiremos el lino y el psyllium que incorporaremos nuevamente con las varillas para que el agua espese.
  2. Entre tanto dejamos que el agua espese pesaremos en otro cuenco las harinas (en este caso no hay almidones al tratarse de una receta prácticamente integral). Añadiremos a las harinas la sal y las juntaremos con el agua. Empezaremos amasando con una espátula (de goma o de madera) hasta que la masa coja cuerpo y nos cueste hacerlo con un utensilio. En este momento usaremos las manos para literalmente estrujarla, apretando y pasándola entre los dedos hasta que nos quede una masa homogénea.
  3. Dejaremos que la masa descanse un par de minutos para trocear los arándanos que teníamos a remojo. Los añadiremos a la masa con las semillas de hinojo y volveremos amasar con la mano durante un minuto más. Cuando tengamos todo bien integrado taparemos el bol con la masa dentro para que descanse durante más o menos media hora.
  4. Dividiremos y formaremos los panecillos de la manera que más nos guste. Yo opté por dividir la masa en cuatro y hacerlos redondos, pero podéis darle forma de pulguita para algún bocadillo. Dejaremos que fermenten cubriéndolos con una bandeja honda durante tres horas y media a una temperatura controlada de unos 20ºC-22ºC. 
  5. Una vez estén en el punto óptimo de fermentado encenderemos el horno al máximo (normalmente a 250ºC) con una bandeja o asador pequeño en la base y otra en el segundo rail empezando por abajo. En está ultima es donde pondremos el pan, así que calentarla al máximo nos hará los efectos de una solera como las de los hornos profesionales. Cuando el horno alcance la temperatura meteremos el pan y seguidamente en el asador de la base medio vaso de agua para generar vapor. 
  6. Mantendremos la misma temperatura durante 25 minutos. Pasado este tiempo abriremos el horno para sacar el exceso de vapor que quede y bajaremos la temperatura a los 220ºC. Terminaremos de hornearlos durante otros 25 minutos más.
  7. Os recomiendo esperar a que se enfríen antes de meterles mano porque la miga estará mas asentada y menos pegajosa.

Trucos y consejos.

  1. No tienen que ablandarse por completo, simplemente se tienen que hidratar ligeramente para que no le quiten humedad a la propia masa. Este truquillo es importante porque nos asegura que los panecillos aguanten más tiempo tiernos.
  2. En lo referente a la fermentación, hay que tener en cuenta que las condiciones de cada uno son diferentes. Recordad que os enseño un método, tiempos y temperatura que yo he tenido al crear esta receta, así que si hay alguna variante cuando la hagáis no os ciñáis a lo que pone en la receta como si fuera un manual de montaje de Ikea; echad un ojo a los panecillos de vez en cuando para ver como evolucionan.

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